Durante el mes pasado estuve realizando un trabajo publicitario para el Hotel Meliá Alicante, gracias al encargo que me realizó Mariano Torres, amigo y alma mater, junto con su esposa Celeste, de El Santo Producciones www.elsanto.es.
Conocí a Mariano allá por el año 2003, cuando se iniciaba con una modesta pero interesante revista cultural gratuita llamada DiPlan. Todavía lo recuerdo bastante sorprendido de saber que conocía la existencia de su revista. Trabajaba yo por aquel entonces en el ayuntamiento de Mutxamel como asesor de cultura y participación ciudadana. Coincidimos desde el primer momento en muchos de los planteamientos de trabajo y, desde entonces, surgió una constante colaboración profesional que se plasmó en diversos y muy interesantes proyectos culturales, algunos de los cuales tuvieron mucho eco en la prensa. Parece que no, pero ha llovido bastante desde entonces.
Bueno, no me enrollo con viejas historias personales. El objetivo del trabajo para el Meliá era el de realizar tres lonas que anunciasen distintos servicios que ofrece el hotel a sus clientes. En dos de ellas debía aparecer comida y en la tercera una foto ambiente de la terraza, con lo que era obligado realizarlo en el propio hotel. La cosa se ponía interesante.
Así que con una escasa idea de las necesidades me planto en el hotel, el coche pertrechado hasta arriba de material fotográfico y flashes, casualmente el mismo día que una asociación de empresarios valencianos realizaba una convención que inauguraba el presidente Camps. Con tanto fotógrafo en la calle, no era necesario haberme llamado a mí, pero ya estaba allí.
Tal y como me imaginaba, el lugar de trabajo iba a ser la misma cocina del hotel. El director del hotel había dispuesto un cocinero para la sesión y dos magníficos platos para trabajar: arroz con pato y steak tartar de atún rojo. Deliciosos. La sesión fue a pedir de boca: la gente de la cocina encantadora, Mariano atento a los detalles y el fotógrafo encantado de tener que preocuparse sólo de fotografiar. Durante gran parte de la sesión estuvo presente el director del hotel que quiso supervisar el desarrollo de la sesión, a pesar del enorme trabajo que ese día tuvo con la presencia en sus instalaciones de una máxima autoridad.

Mariano Torres supervisa el trabajo del cocinero

Discutiendo sobre cocina
Después de los platos era el turno de fotografiar la terraza, técnicamente la fotografía más compleja. El escenario era el siguiente: una mesa iluminada por velas, copas de cristal impoluto, una terraza, la playa de El Postiguet y el Castillo de Santa Bárbara al final. Cuando ví la escena casi me da un ataque al corazón. ¡Habían 8 o 9 pasos de exposición de diferencia entre la iluminación de la mesa y la del castillo! Más de una hora de mediciones, encuadres, ajustes, tomas y más tomas. Y…. voilá.

Foto ambiente de la terraza
Y aquí os presento el resultado final del trabajo, donde José Luis Carrillo aporta las fotografías y El Santo Producciones el diseño y la realización de las lonas. Acaban de colgarlas presidiendo el hall del Hotel Meliá Alicante, por si queréis ir a verlas. Lo cierto es que el diseño, obra de Celeste, ha quedado sobrio y elegante, muy bonito. Y yo nunca había visto ninguna de mis fotografías ampliadas a tan gran tamaño. Resultan impresionantes.

Lonas publicitarias en el hall del hotel Meliá de Alicante